domingo, 6 de septiembre de 2009

Ourense Bosnia

Dejo esta canción de Los Suaves que hoy me han enseñado (Morcis), que acompañada de estas imágenes gana muchísimo. A ver si os gusta (al menos la letra, porque Yosi canta por un lado y la música va por otra parte).



Su nombre era Isaac
sus cabellos largos
y su vida aún muy corta
veinte años sólo veinte
amigos, trabajo
família, ilusión
las lágrimas vivían lejos
¿Qué país es ese?
¿en qué mapa está? No importa
le arrancaron de su casa
y el mal sueño
sin saber cómo. Empezó
Toques de trompetas.
Banderas. Redobles de tambores
uniformes y estrellas
le afeitaron la cabeza
le dieron bombas y un fusil
"vas en misión de paz"
tras cada soldado
siempre hay una mujer.
Mientras la tierra da vueltas
no hay guerra sin muertos
las armas se hacen
sólo para matar.

Batallón número tres
"Marca el paso ¡Torpe!". Compañía "D"
quinta brigada
en la tumba de su boca
su lengua yace muerta
las granadas estallan
así es como a Asunción
le quitaron a su hijo
su vida es vida de nada
un trozo de latón
una calle con su nombre
y un sucio telegrama.

¿Alguna vez ha vuelto alguien
de entre los muertos? Y dijo:
"Mira allí estoy contento.
Riéndome estoy en una tumba extraña
por salvar a España
y al mundo he muerto
mírame cantando himnos
con mi boca llena de gusanos"
Ladrones de tumbas
mentirosos que volveis
a hermanos contra hermanos

Disparad con la esperanza
de hacer huérfanos, viudas
y madres sin hijos
jóvenes pobres matan a
jóvenes pobres mientras
cuentan sus ganancias viejos ricos
¿Qué es la patria, dónde está?
Mi carro de hierro
se hunde más y más
¿Qué es la patria, dónde está?
no hay nada en el mundo
por lo que morir o matar.

"Bla, bla, bla, bla" discursos que dicen
honor, bandera, patria
noble muerte
ellos que no han muerto nunca
aunque merecen
morir mil veces
que hay de honor en
no ver amanecer
piernas destrozadas que saltan por el aire
que hay de noble en
violar, asesinar mientras
las ciudades y los pueblos arden.

No crié a mi hijo
para que sea un soldado
no crié a mi hijo
para que sea un criado
un hombre no nace
para ser un criado
el hombre no nace
para ser un soldado.

Curro findesemanal

Llegó ya a mi segundo día en el piso tutelado de Coruña. El viernes, tras la dura noche del jueves, me dirigí a firmar el contrato diciéndome "quién te mandaría meterte aquí" y "anoche no deberías haber bebido tanto" y sabiendo que esa misma noche entraría en el piso con los chavales, me bañaba el cuerpo una sensación extraña que azotaba la autoestima que tenía en mí mismo balanceándola entre mi propia seguridad y creencia en mí mismo y los nervios de comenzar algo que, sin duda, sería un paso que significaría para mí mucho más que un trabajo normal: era un voto de confianza, de creer que era capaz de ello, de desempeñar un trabajo como ni por asomo había realizado otro anteriormente.

Y allí estaba yo, delante del portal número 23 devorando lo poco que me quedaba de uñas, sin saber a quiénes me iba a encontrar 2 pisos más arriba: no conocía a la educadora en persona, sólo por teléfono hablé con ella una vez; de los chavales sabía que todos ellos eran mayores de edad, que habría 2 ó 3 y que una sería una chica; y lo que más me intrigaba era que no sabía qué "Yo" debería interpretar durante los próximos fines de semana.

Y sin más titubeos, miré las cartas que me habían tocado jugar en esta partida en que tanto capital de autoestima podía ganar o perder, y una vez vistas, creé mi plan de ataque. Esta era mi baza:

-Todos tenían 18-19 años (2 ó 3 menos que yo).
-Por lo que me habían dicho, la chica era conflictiva: maltrataba a la madre, estuvo metida en redes de prostitución, en varios centros de menores por orden judicial, en otros pisos tutelados y le gustaba la fiesta más que a un tonto un lápiz.
-Un chaval de Gambia, llegado hacía 5 años a Tenerife y sin amigos ni conocidos, y deprimido porque a pesar de tener permiso de residencia y trabajo, nadie le daba ninguno a pesar de los cursos de pintor y albañil que tenía.
-Una relación amor/odio entre algunos de ellos (esa misma semana, acabaron en el hospital por pegarse con las escobas en casa).
-Poca motivación y ganas de hacer nada, ¡pero nada de nada!

Así que decidí hacer una cosa. Puesto que no tenía ni pajolera idea de cuál debería ser mi rol a desempeñar con ellos. Subí al piso sin rebañarme más los sesos, porque pensé que lo más oportuno sería conocer a los chavales que allí había, y que en el fondo debía darme bastante igual quiénes habían sido.
De hecho, en este piso yo no conozco a ninguna maltratadora, ni ex-puta, tampoco hay nadie que haya venido en patera, ni ningún ladronzuelo. Porque yo también tengo cosas feas a las espaldas que sólo podré dejar atrás si ningunos ojos me recuerdan cuando me miran que yo también las he liado pardas. Creo que tender la mano a todo el mundo no tiene ningún pero, al menos hasta que se demuestre lo contrario. Al conocer a una persona no debe ésta tener un 0 e irse ganando puntos para alcanzar la confianza; yo lo veo como si tuviese 10, y que perder puntos es algo que está en su mano, en su presente y no en su pasado.

Así que pensé "qué carajo, yo siendo como normalmente soy, no creo que tenga mayores problemas más que los habituales, y si alguien ha confiado en mí para hacer ésto, me voy a dar un 10 a mí mismo, al menos hasta que me demuestre lo contrario". Y tampoco me va mal del todo: de momento soy yo mismo con mis despistes y barbaridades, pero también con aquellos matices que han hecho que, al menos, durante estos 2 días que llevo aquí, la convivencia haya sido coser y cantar: Juego partidas al Pro con ellos, vamos juntos a hacer la compra, siempre me olvido del Ramadán de un chaval y le ofrezco comida y aunque me dice "No gracias" me mira con cara de "No me ofrezcas, que tengo hambre y no puedo comer, joder!". Si se pelean les pego con un cojín y les amenazo con tirarles por la ventana o con comprar gasolina y prenderles fuego, con lo que se descojonan de risa y paran de cascarse. ¡Y me hacen caso en lo que digo! Incluso se comen la comida que les da tirria. En fin, creo que la cosa no está yendo mal, a ver si para la semana que viene podemos irnos a alguna parte juntos en vez de estar en casa.

Aprovecho para decir que tengo jacuzzi en la habitación y un ordenador con internet (éste), así como un horario que me permite levantarme a las 12 si quiero y salir por la noche si no hay nadie en casa, e incluso la comida pagada y unos cocineros espectaculares que son estos chavales!!!!!!!

miércoles, 26 de agosto de 2009

Te concedo Futuro, a cambio de tu Libertad

Tras varios intentos fallidos de estudio, he decidido no oponerme al desino. El otro día me echaron de una biblioteca porque "son para leer libros, no para estudiar", ayer tuve que estudiar en la puerta de otra biblioteca, porque en verano no abren por las tardes, y hoy resulta que mi madre tiene mis apuntes en su coche y estoy en casa sin anda. Entonces, rebuscando en un cajón encontré parte de un cuento, que ahora como no tengo nada que haecr, voy a escribir.

Eran tiempos duros. Corría el año 2.199, y la civilización había desaparecido -al menos como la conocían nuestros abuelos-. La miseria, el hambre y las dictaduras apoyadas por los países ricos, hicieron que a principios del S.XXI, el Tercer Mundo se levantara en armas, y agrupándose bajo el denominado "Batallón de la Cochambre" hiciera que se tambalearan los cimientos del Estado de Bienestar, el sueño americano, el romanticismo de París y la madre que lo parió.

Mientras tanto, los mandamases políticos, los burócratas de la O.N.U., oficiales de la OTAN y la prensa del corazón, implantaron un sistema de reproducción social, sembrando así el caos y mermando la moral y el intelecto de Europa y Norteamérica entera (bastante dañadas ya por el fútbol, los videojuegos, los reality-shows, la Niña Pastori y la Amenaza de Jesús Hermida de hacer de comentarista en el IV Campeonato del mundo de Ajedrez).
Todos estos sucesos desembocarán en lo que se denominaría "Guerra del Hambre", la tercera y última Guerra Mundial.

Pasaron los años y, como era de suponer, la revolución fue aplastada y reducida a un sueño. No hubo ni vencedores ni vencidos, pues todo el planeta quedaría hecho un asco.
Un nuevo orden fue creado; un selecto grupo formado por militares, políticos, banqueros y prestigiosos programadores, diseñaron lo que para ellos sería un mundo perfecto: Satania, un mundo sin violencia, sin revoluciones y, lo que es más importante, sin libertad de pensamiento para crear otra alternativa.

Trancurrió el tiempo, y lo que en un principio fue diseñado como un paraíso artificial, poco a poco se fue deteriorando.

En Satania, un reducido grupo de "Dudantes" (personas que no estaban de acuerdo con la progresiva automatización de la raza humana y contrarias al régimen) comienza la búsqueda de otra alternativa de vida, basada más en lo espiritual y huyendo del progreso, un progreso que llevaría a la lenta pero inexorable destrucción de la condición del ser humano.

Sobornando con tarjetas de crédito de creatividad y proporcionándole la droga alucinógena más fuerte conocida, "momentos estelares del programa Tómbola", consiguieron el apoyo de otro "Dudante" para iniciar la búsqueda de algún indicio que determinase en qué momento de la historia, la humanidad se desvió tanto de su camino para desembocar en aquel oscuro y frío presente...

"De todos los animales de la creación, el hombre es el único que bebe sin tener sed, come sin tener hambre y habla sin tener nada que decir"

CONTINUARÁ...

(Finisterra, remasterizado por un servidor, 2000)

sábado, 22 de agosto de 2009

sábado, 1 de agosto de 2009

Döwn de Oz



Este viernes hemos terminado el campamento urbano con Down Coruña, y los hemos hecho con una sonrisa. Conocimos a chavales, a monitores y a algún que otro padre y madre... Vamos, que no ha habido un instante en el que estuviésemos solos. Este campamento ha durado 2 semanas, de 9 a 13:30 más o menos y ha sido sobre todo, muy dinámico.

La verdad es que hemos hecho de todo en estos días: hemos ido de caminata, hemos hecho camisetas, también hemos podido aprovechar un par de días para ir a la playa, hemos dibujado la Pantera Rosa, nos hemos ido de ruta por coruña para ver toda la feria medieval (donde Javi se compró una cartera chulísima sin monedero xDDDD). También hemos ido a practicar deportes de equipo a un patio de colegio, realizado llaveros de cuero y carteras de cómic, así como ir a hacer la compra con los chavales y preparar una comida común.

¿Y que qué tal la experiencia? Pues por lo general de maravilla. Los primeros días (más bien la primera semana) tal vez el equipo de monitores permaneció un poco más al margen de nosotros, poco cercanos y había un excesiva distancia entre la figura del monitor a la del voluntario, pero poco a poco fuimos merendándonos esas desigualdades hasta que al final hubo un buen rollo. En cuanto a los chavales, pues todos muy majos, aunque como es normal había alguno un poco cabroncete. Y en la organización del campamento era una mierda, era un campamento improvisado, sin embargo todos lo pasaron muy bien a pesar que lo que se iba a hacer parecía irse decidiendo sobre la marcha en todo momento.

Algo que no conocía de Down Coruña y que no me esperaba conociendo cómo son de rectas muchas organizaciones privadas, es su apertura. Mi hermana también iba a ir al campamento, y de hecho pensaba que iría porque la directiva son amigos de mis padres y porque si no no tenía dónde quedarse esos días porque mis padres curraban. Pero al llegar a el primer día, en el hall me llevé mi primera sorpresa. Allí había, mayoritariamente chicos y chicas down, pero también otros chavales con otras problemáticas, tanto discapacitados psíquicos como una niña sorda o dos niñas sin ningún tipo de trastornos. Esto es algo que me gustó bastante, y creo que es muy positivo. Ya no sólo que quien sea down no sólo se rodee de quien también lo s, sino que la asociación acoja a otros niños y niñas independientemente de su condición. Tener un campamento exclusivo para ellos supongo que acarrearía que se cerrasen un poco en sí mismos sus lazos y círculos cercanos. Del mismo modo, por la otra cara de la moneda, hay que quitarse el sombrero ante aquellos padres que aun teniendo hijos sin ninguna deficiencia los animan a que participen en actividades dentro del centro, haciendo así que este colectivo se pueda "permeabilizar", haciendo así que estos pocos niños que participan acivamente con la asociación tal ve dejen un poco más de lado la crueldad con la que se caracterizan estas edades.

Por otra parte, esta experiencia, aunque corta,me ha resultado muy provechosa. Como suele pasar con todo, una cosa es tener una idea de lo que va a ser el campamento y quiénes son los niños, y otra es la idea que te ronda cuando cierras la puerta tras de ti el último día. En un primer momento presupones que va a ser un campamento urbano dirigido a niños de distintas edades con Síndrome de Down, por lo que te creas en tu cabeza un extraño esquema que se sintetiza en el pensamiento "pobre chaval...". Según han pasado los días, me he dado cuenta de que la visión de "pobre niño deficiente" ha ido desapareciendo para dar paso a esa lección que tan insistentemente se empeña la vida en brindarnos y que tantas veces obviamos: cada persona, cada circunstancia, cada problema, cada familia... es un mundo distinto, y es por ello que en el momento que comienzas a conocer a alguno de ellos, sus inquietudes, sus deseos, o a qué se dedican sus familias, es entonces cuando sin darte apenas cuenta parece que sus rasgos de síndrome de down comienzan a desvanecerse y se comienzan a entrever vidas muy distintas que tal vez no se diferencian tanto de la mía como yo podría pensar en un principio. (Para quienes esten pensando ahora "Claro, tú también eres un poco Down" que se metan un dedo por el culoy den vueltas xD). Esta experiencia me ha servido para autoafirmarme y que se afiance el "todos, independientemente quiénes seamos, somos personas, y eso nos hace iguales", pues este campa no ha sido un campamento para niños down, ha sido un campamento para que unos niños, con un problema no más distinto que una disfunción coronaria o una hiperactividad, se divirtiesen como los chavales que son, con sus risas, sus momentos de estar salidos, sus enfados, sus reconciliaciones, sus pillerías...

Espero que cuando tenga otra semana libre y vayan a hacer alguna actividad de este tipo, poder al menos volver para participar de nuevo, porque la única pena que me quedó del campamento fue la de no haberme podido despedir de ellos.

Y puesto que mañana toca concierto de Mägo (aunque sentado por tener el pie jorobado), mato dos pájaros de un tiro, poniendo esta canción de este grupazo dedicada a todas aquellas personas que tienen Síndrome de Down


Voy buscando alguna voz en mí
que me ayude bien a discernir,
pues mi mente es un vestido que me queda mal.
¿Cual ha sido, dónde está el error
que me ha condenado al terror
de una mente en blanco y negro?

¿Dónde está mi lugar?
No soy como los demás,
yo sé pensar!!
Estoy sólo y tengo miedo.

Si me ves, bésame,
hazme un sitio entre tu piel,
que los rasgos de mi cara
no te impidan ver mi ser.

Sentirás que mi amor
tiene sed de que una voz
me susurre una caricia
o me regale una ilusión.

Dame mimos, dame tu calor,
te los devolveré en forma de flor,
recibirás por cien, multiplicado lo que me des.

Si me apartas, no me integraré.
Si me abandonas, yo me perderé.
El rechazo es mi condena.

¿Dónde está, mi libertad?
buscaré un futuro para mí.
Me va a costar!!
pero sin amor no puedo.

Y al final llegaré
donde me lleven los pies,
y si quieres conocerme,
no me observes, mírame.

¿Dónde estás, Libertad?
Mi celda es la soledad,
el silencio que no calla
es el vacío de tu voz.

Si me ves, bésame,
hazme un sitio entre tu piel,
que los rasgos de mi cara
no te impidan ver mi ser.

Sentirás que mi amor
tiene sed de que una voz
me susurre una caricia
o me regale una ilusión.

domingo, 19 de julio de 2009

¿Un pitufo haciendo un calvo? Verano azul


Una vez terminado el curso, no tenemos ni tiempo para relajarnos: seguimos a tope.
En lo que llevamos de verano, mil y una cafradas han ido ocupando nuestro tiempo poco a poco hasta hacer de este verano un verano para no descansar.
Tras buscar piso como desesperados por Santiago, Javi y yo ya tenemos madriguera para el año que viene. Posteriormente, una semana agotadora en Ortigueira nos destrozó el organismo, de los piés (tajos, cortes...) a la cabeza (golpes, cubatas...). Esta pasada semana estuvimos presentes para cheirar algo en la denominada "Operación Sacho" de Vieiro, donde por un más que bien asalariado empleo (de 1€/hora) yonquis y mendigos se desviven para limpiar de malezas un terreno repleto de zarzas, ortigas y alguna que otra vívora, propiedad de Cáritas.
Ya ahora nos toca sumergirnos en una nueva proeza: monitores durante 10 días de un campamento con Down Coruña, donde empezaremos el lunes y no sabemos nada más que lo que vamos a hacer el primer día.
Espero que tras esta semana y media de sabediosloquepuedepasar, podamos hacer aunque sea una miniescursión biciclista por Galicia de un par de días, con las pelas neesarias sólo para comer, tienda de campaña y sin teléfono móvil.

viernes, 3 de julio de 2009

Retirada...


Hacía tiempo que el blog estaba un poco abandonado ya, y es que entre los exámenes, la pereza, mi difunto portátil y las prisas por "comerme el mundo", no me han dejado un minuto para vaciar de nuevo aquí mi cabecita.

Estos dos últimos días han sido de recogida del piso. Mantas por aquí, camisetas por allá, separaciones de bienes comunes... Vamos, un galimatías. Y a esto hay que sumarle aun por encima la búsqueda del nuevo piso, porque el año que viene Zipi y Zape seguirán con su saga de tonterías en su nueva morada.
Y hace gracia ver lo que se va encontrando uno a medida que recoge el piso, cosas de las que uno ya ni se acordaba. Supongo que recoger lleva consigo recordar, y cada cosa que metía en la maleta suscitaba en mí un recuerdo: el "Pro", cuando fimo s a comprarlo y sus tardes enganchados a él, el árbol de navidad tan laboriosamente decorado, pulseras de cuero, camisetas del equipo de fútbol , bicis con ruedas pinchadas y sillines robados.
O también pequeños detalles que alegraban el piso y que lograban arrancar sonrisas al rememorar su porqué: el billete de avión del Sevi, un membrillo que nos trajo Koen la primera semana en el piso y que aún sigue en un plato, letreros con los nombres de los profesores de la facultad en cada una de las puertas, la caja del campin-gaz que tan bien nos ha servido a unos y a otros.

Pero también hay cosas que se han perdido. Un disco de Raquel, un libro mío, y una de mis pelotas de hacer malabares que me regaló Santi. Con esas 3 pelotas había empezado a aprender a hacer malabares, más o menos me salían a veces. Pero ahora, justo cuando había aprendido a hacer un poquito má de malabares y ya no era tan inútil como antes, he perdido mi tercera pelota así que me quedo con las 2 que quedan y no será lo mismo. Supongo que estará en una esquina, por ahí escondida, resentida por haberse caído tantas veces, y no querrá que nadie la encuentre.

Pero si esa pelota tiene internet en la esquina donde se esconde, espero que pueda leer esto: los malabares se empiezan haciendo poco a poco, y la mayoría de las veces se caerá una u otra de las pelotas indistintamente, pero la gracia está en que la puedes recoger y siempre volver a empezar, intentándote esforzar más para hacerlo mejor. Los malabares no tendrían gracia si fuesen fáciles, pues perderían su interés. Pero con un poquito de esfuerzo pueden salir unas filigranas preciosas, en las que las 3 bolas son igual de importantes. Lo único que no hay que hacer es rendirse, y hay que ser perseverante. Pero no puede ser otra más que tú quien le eche coraje y salga rodando de su esquina, aún a sabiendas de que se puede volver a caer.

Supongo que ahora me tendré que acostumbrar a hacer malabares de dos bolas, aún así espero que algún día aparezca en el lugar menos pensado la tercera pelota para poder volver a practicar con ella.