miércoles, 31 de diciembre de 2008

This is the Crazy Frog!!!

Ya no podía esperar más:

Esta vez, como no podía ser de otra manera, protagonizan nuestro blog estos dos personajes bailongos (Javi-mamáestovaporti y Miguel), que de pequeños se conocieron para grabar este vídeo y desde entonces los une una gran amistad, a pesar del olor del uno y de la estupidez, en general, del otro.
Esta nochevieja no podrán hacer su baile juntos, pero el día 7 ya puede temblar Santiago, que se preparen los chulos de discoteca, porque estos chavales de tanto beber cerveza han hecho que el refrán "de lo que se come, se cría" se haga realidad: Donde van triunfan.




¡¡¡FELIZ AÑO!!!

Educadores maleducados

Hoy por hoy, al igual que ayer, estamos estancados en un sistema educativo que deja mucho que desear y nos da qué pensar, y por mucho que odiemos las lecciones y la foma en que están presentadas, el sistema está en pie, y parece que lo único que podemos hacer es rechinar los dientes y aceptarlo,y paar el mal trago lo más rápidamente posible.

Los jóvenes son rebeldes (unos más, otros menos, pero todos lo son...), pero la inmensa mayoría no se revela nunca: acepta el adoctrinamiento. Y esta docilidad determina que luego resulte más fácil adaptarse a nuestra sociedad materialista. Y así es como la sociedad del dólar se ransmite de generación en generación.

Y aunque suene raro, gran parte de esta culpa la tienen los padres, porque también ell@s se han convertido en seres moldeados que no tienen ni el coraje ni la pretensión necesarios para protestar contra un sistema escolar embrutecedor. Además, el mayor obstáculo que impide conceder la libertad en la escuela pública reside no sólo en las autoridades, que no creen en la libertad, sino en la mayoría de padres y madres que tampoco creen en ella. Demasiados padres y madres imaginan la escuela como un lugar donde se inculca disciplina a sus vástagos rebeldes. Y es que los más jóvenes somos víctimas de la organización que nos coloca en una categorá para simpificar lo más posible la tarea del maestro. Y de este modo las escuelas abolen la creatividad, haciendo que gran parte de los temas que se enseñan en la escuela impliquen una pérdida de tiempo, tiempo muy valioso para los jóvenes. Hoy todos los discentes experimentan la presión de las escuelas, todos saben que su futuro depende de la conquista de un diploma universitario.



Y es que todos sabemos, quien más y quien menos, que la producción en masa ha llegado para quedarse, tanto en el comercio como en la educación (¿o será la educación también un tipo de comercio?). Hay que vaciar a todos los niños y niñas en el mismo molde; hay que educarlos para que jamás discutan nada. Y si después ellos sufren en su interior, eso es algo que a nadie le importa. Lo único que vale es este sistema coactivo, para que tod@s piensen de la misma forma, vistan de la misma forma y hablen de la misma forma ¡Uniformidad ante todo! Y miles de menores indefensos lloran y se sienten desgraciados en sus escuelas-fábricas.



Siempre la misma historia: odio a mi colegio, los profesores hacen que todas las asignaturas sean aburridas, no aceptan respuestas que no vienen en los libros, imponen un cúmulo de normas estúpidas... Me parece a mí que muchos profesores odian su trabajo, odian a los niños y se odian a sí mismos, ¿cómo si no podrían triturar estas jóvenes vidas si no se tratasen de autoridades inmaduras y despreciables? ¡Y qué egocentrismo! El profesor de historia piensa que la historia es el eje del mundo: para él es lo único que cuenta. Y el profesor de geografía piensa que es más importante saber cuál es la capital de Madagascar que jugar al fútbol.

Y es que chocamos contra el sistema, que no sólo tolera a los maestros con pocas luces, sino que aparentemente los prefiere. La educación será puro palabrerío hasta que no poblemos los colegios de personas que les gusten y entiendan a los niños. Y es que un buen profesor es uno que ante todo, tiene sentido del humor, porque los niños interpretan el humor como cordialidad, falta de miedo; significa afecto por parte del adulto, y hoy día en la educación del niño no interviene casi el humor, un don inapreciable. El humor denota igualdad y se lo excluye directamente del aula porque es un elemento nivelador. El humor liquidaría el respeto-miedo qye exige el maestro, porque su risa mezclada con la de los alumnos no desentonaría, lo haría demasiado humano.
Un maestro sin sentido del humor es peligroso, porque el humor funciona como una válvula de escape. Si una persona no es capaz de reírse de una misma, se convierte en un muerto en vida, una de esas personas que van con la cara estirada a todas partes.

Alguien escribió una vez que la mayoría de las personas mueren a los 40 años, pero no los entierran hasta los 80.
La chatura y tedio de ciertas disciplinas escolares se transmiten a los maestros, y consecuentemente las escuelas se llenan de hombres y mujeres de mentalidad estrecha, vanidosos, cuyo horizonte está limitado por el pizarrón y el libro de texto.
Algún día regirán leyes sensatas en educación, pero ahora nos toca suspirar y soportar las idioteces que catalogan como educación.

La mayor tragedia reside en que los niños aceptan las pautas absurdas de las escueas, por lo que pagan un precio terrible: la pérdida de su libertad interior. Nuestras escuelas producen una raza de almas muertas que está a merced de los políticos, los señores de la guerra y los buscadores de lucro.

Así que ya saben ustedes, mandamases, harán lo que les plazca, seguirán con su fábrica de niños-robots y les importará un bledo lo que pensemos los demás. Pero hágannos un favor: Llámenlo como quieran, pero no lo llamen educación.

Más Parecidos Razonables

Hoy toca, a petición de Cris, una dedicación para ella.

Pues sí, todos nos hemos dado ya cuenta de la increíble doble vida que tiene esta chica de morros desproporcionados...
Por las mañanas asiste a clase como una inofensiva alumna más, pero por las noches acecha, vestida de blanco, a los viandantes por los lugares más inóspitos y lúgubres de Santiago.
¡¡¡Cállate!!!

martes, 30 de diciembre de 2008

Piensa mal y... ¿acertarás?

¿Qué es lo que veis pintado en el jarrón, eh guarrill@s?
Pues los niños pequeños, al no relacionar este tipo de imágenes con lo cotidiano, no eprciben una pareja al tema, no, ¡ven nueve delfines negros!

domingo, 28 de diciembre de 2008

Parecidos razonables

Nueva publicación de parecidos razonables!!!

Es el turno de La valiente Clara, con sus orejitas taaan entrañables y su cara, en general, de rata. Francamente, te pareces bastante, tienes que reconocerlo...
Abrazos, besos y achuchones a tod@s!

sábado, 27 de diciembre de 2008

Muere, Tiempo, ¡muere!



Con tanto tiempo libre, a veces, el aburrimiento sólo se consigue burlar recurriendo a los métodos más inesperados. Esta vez he recurrido a la lectura: Summerhill, Hijos en Libertad, Frankenstein Educador, Cuarto Mundo y El Hombre en busca de Sentido son los libros que me han ayudado estos días a que la semana fuese algo menos lenta.
Aprovecho para recomendároslos, si es que os gusta la lectura, y si no, pues mejor, porque se aprende más en media hora de calle que en 5 libros.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Los cuentos pueden dormir a los niños, si ha llegado la hora de dormir. También pueden despertar a los adultos, si ha llegado la hora de despertar...

Lo menos que puede decirse de Pinocho es que las aventuras no acabaron con su fabricación.

Cuando nuestra determinación educativa se ve respaldada por la incertidumbre de obrar por “su interés”, nos importa poco, a fin de cuentas, saber qué les interesa. Entonces abrimos paso a hachazos e imponemos y decidimos en su lugar.
Gepeto dijo “He pensado en fabricar, con mis propias manos, un bonito títere, que sepa bailar, manejar una espada y que sepa dar un salto mortal. Daré la vuelta al mundo con ese títere para ganarme mi mendrugo y mi vaso de vino”. Pinocho tenía las piernas entumecidas y no sabía usarlas, de modo que Gepeto lo sostenía de una mano y lo guiaba para que aprendiese a poner un pie delante del otro. Cuando tuvo las piernas bien desentumecidas, Pinocho empezó a andar solo y a correr por la habitación; y de repente, abrió la puerta, saltó a la calle y huyó…”

Pinocho, al final de su historia, reflexiona “¡Qué ridículo era cuando era un muñeco, y qué contento estoy de haberme convertido en un niño bueno”. Pero Pinocho no era tan ridículo cuando era un títere. Simplemente tenía problemas para vivir, “encontrar su camino” como decimos a veces, para “situarse en el yo” como deberíamos decir. Porque “situarse en el yo” no es fácil, en especial si se es un títere, un objeto fabricado por la mano del hombre e ideado, precisamente, para ser manipulado.

Pinocho era un títere y otros le tiraban de los cordeles… pero en realidad, estaba hecho de otra madera, de la madera de que estamos hechos todos. Así pues, Pinocho pasa toda su historia siendo manipulado. Pero en realidad, todas esas manipulaciones no tienen demasiada importancia. En el fondo, incluso, sólo son posibles porque Pinocho, en cierto modo, está manipulado desde dentro. Es prisionero de él mismo. Está encerrado en un dilema infernal que le induce siempre a prometer y a no cumplir lo prometido, un dilema que le impide, precisamente, “situarse en el yo”: complacer a los demás o complacerse a uno mismo (promete ir a la escuela, ser un niño bueno y acaba marchándose al País de los Juguetes). De este modo, se pasa el tiempo lamentando las faltas de cometido, autoacusándose de sus desgracias “Me está bien, ¡vaya si me está bien! He querido hacer el vago, seguir consejos de los falsos amigos, de gente mala, y por eso la mala suerte me persigue. Si hubiese sido un niño bueno, si hubiese tenido ganas de estudiar y de trabajar, si me hubiese quedado en casa de papá… ¡Si pudiera nacer por segunda vez…! Pero es demasiado tarde”.

Pero no se pude nacer por segunda vez, al menos eso es lo que dicen… porque en el final de la historia sí que aparece un segundo nacimiento: Pinocho se reencuentra con Gepeto en el vientre de la ballena. Gepeto se siente perdido y está muy asustado, pero Pinocho le dice a su padre “Sígueme y no tengas miedo…” Y aquí es precisamente donde ya no hay una competición de gustos: complacer a los demás o a uno mismo, dicidir y no cumplir...

Es entonces cuando se llega a una cosa extraña, algo así como la propia voluntad, “situarse en el yo”. Ahora ya no es sólo el “tú” de otra persona, dócil o rebelde, pero siempre dependiente; tampoco es el “tú” de uno mismo, que cede a la excitación del moemnto, que se autoconcede la ilusión de la libertad cuando sólo es prisionero de los impulsos inmediatos. Hay que salir del imaginario en el que nada es posible porque se piensa que todo es pisoble, y “situarse en el yo” es precisamente salir de todo eso, al menos por un momento. Porque “situarse en el yo” a fin de cuentas fue echar un vistazo a alrededor, olvidar por un instante los propios miedos y fanatsmas, pensar a fondo en lo que se hace, tragar saliva y… dar el paso: “Dame la mano, papá, y cuidado, no resbales”. Pinocho ahora ya no es un títere: no invoca fatalidad, no se echa a llorar, no incrimina a nadie, no llora su mala suerte, no se autoacusa inutilmente de ser “niño malo”… porque Pinocho ya ha crecido: ya no responde a las expectativas de los adultos y no tiene pánico por no dar la talla, ya no está encerrado en el balanceo infernal entre el buen alumno estudioso que complace a todo el mundo exhibiendo los resultados que se esperan de él, escapa a todo lo ya visto, de lo previsible, de lo que todos esperan: se atreve a un gesto que procede de otra aprte, es decir, que procede, en el fondo, de sí mismo… un gesto que no le es dictado por los demás, un gesto que no ha hecho nunca y que no sabe hacer, pero que debe hacer precisamente para aprender a hacerlo. “Súbete a caballito sobre mis hombros y sujétate fuerte a mí. Yo me encargo del resto”



El final del cuento también lo conocemos: “Pinocho fue a mirarse en el espejo y cryó ver a alguien que no era él. Ya no era la imagen acostumbrada de una marioneta de madera la que s ereflejaba allí, sino la viva imagen de un niño guapo e inteligente de pelo castaño, de ojos azules, de aire vivo y alegre…”

EXISTEN DÍAS EN LOS QUE LOS TÍTERES SE CONVIERTEN EN NIÑOS PORQUE ESCAPAN AL MISMO TIEMPO AL PODER DE SU EDUCADOR Y A LAS TRAMPAS DE SU IMAGINACIÓN… PERO EN EL MUNDO REAL NO HAY NI HADAS, NI BALLENAS GIGANTES QUE TRAGUEN PERSONAS, O AL MENOS NO A MENUDO. Y POR SUPUESTO, LA EDUCACIÓN NO LLEGA POR MILAGRO DE REPENDTE, UN DÍA, HAY QUE INTENTAR, CON OBSTINACIÓN, QUE VENGA EN LO COTIDIANO.

Y el primer día que lo intentemos y nos pongamos manos a la obra, ese será el día en el que la verdadera educación llegue y corte nuestros hilos de títeres.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Estas navidades el aburrimiento acecha, así que sin más dejo esta foto tan sugerente y significativa y un poema que Alberti que de pequeño me tuve que aprender:

Me aburro.Me aburro.Me aburro.


¡Cómo en Roma me aburro!


Más que nunca me aburro.


Estoy muy aburrido.


¡Qué aburrido estoy!


Quiero decir de todas las maneraslo aburrido que estoy.


Todos ven en mi cara mi gran aburrimiento.


Innegable, señor.


Es indisimulable.


¿Está usted aburrido?

Me parece que está usted aburrido.

Dígame, ¿adónde va tan aburrido?

¿Que usted va a las iglesias con ese aburrimiento?No es posible, señor que vaya a las iglesias con ese aburrimiento.

¿Que a los museos –dice—siendo tan aburrido?

¿Quién no siente en mi andar lo aburrido que estoy?

¡Qué aire de aburrimiento!

Lo aburrido que estoy.

Y sin embargo…

¡Oooh!He pisado una caca…

Acabo de pisar --¡Santo Dios!—una caca…

Dicen que trae suerte el pisar una caca…

Que trae mucha suerte el pisar una caca…

¿Suerte, señores, suerte?

¿La suerte… la… la suerte?

Estoy pegado al suelo.

No puedo caminar.

Ahora sí que ya nunca volveré a caminar.

Me aburro, ay, me aburro.

Más que nunca me aburro.

Muero de aburrimiento.

No hablo más…

Me morí.
También os dejo con la segunda edición de P.R., con el doble, el hermano gemelo e inconfundible Enrique San Francisco.

Sabes ya quien es, no? Es CARMEN MORAN DE CASTRO, profesora de marginación...

En la proxima edicion prometo un parecido de alguna persona de clase...

Hoy nos toca estrena el primer capítulo de nuestra serie de "Parecidos razonables". La primera candidata (y serán muchs más) es... Elena Fernandez Rey, profesora de creatividad!!! no me digais que no se parece a la babosa de Star Wars... bueno, os dejo una foto y un abrazo!

domingo, 21 de diciembre de 2008



El etnocentrismo es el acto de ver y analizar al mundo de acuerdo con los parámetros de la cultura propia. El etnocentrismo suele implicar la creencia de que la propia raza o grupo étnico sea la más importante, o que algunos o todos los aspectos de la cultura propia sean superiores a los de otras. Dentro de esta ideología, los individuos juzgan a otros grupos en relación a su propia cultura o grupo particular, especialmente en lo referido al lenguaje, las costumbres, comportamientos o religión.

Del mismo modo nos topamos con la otra cara de la moneda, el relativismo cultural.
Creo que es bastante fácil entender esta definición, de hecho se me ocurren un montón de ejemplos de mi día a día... Pero, ¿es posible que nos crucemos y convivamos con estas formas de juzgar todos los días y no nos demos cuenta?¿Es posible que el (los) etnocentrismos sean el padre y la madre de muchos de los conflictos sin resolver? Y no sé a vosotr@s, pero a mí me parece que este tal "Etnocentrismo" tiene un hermano mellizo llamado "Egoísmo" que además de pensar de una forma muy parecida a él, no se diferencian mucho a la hora de escribirlos. Tal vez en lo único en lo que se diferencian es en que uno mira su propio ombligo y el otro mira únicamente ombligos de confianza, prójimos, aquellos que considera normales.
Afortunadamente, todos somos anormales

sábado, 20 de diciembre de 2008



Hoy estrenamos blog, y qué mejor forma de hacerlo que presentando a Javi Lobatón y a Gustav, dos seres más que conocidos en Santiago.
Espero que podáis ver los vídeos en breves en Youtube.

Ya entramos en vacaciones, y por lo tanto a tod@s (o casi tod@s) nos ha tocado abandonar Santiago. Y es que estos días he estado pensando en los 3 meses que llevamos ya en el piso y, a pesar de que hemos tenido todos nuestros más y nuestros menos, creo que la cosa no ha ido mal del todo.


Y no sé, a pesar de todo creo que voy a echar de menos más cosas de las que pensaba.
Sin ir más lejos esta última semana ha sido genial: nos hemos hecho laaargas caminatas, documentales caseros y trabajos de campo, grabación de Noche Vieja de Luar, pizzas gratis, bollos preñaos que al final estaban vacíos, mascotas temporales (va por ti, Gustav), pasteles y mesas que se comen por la cara y hacen sangrar labios(y esto va por ti, mamá), visitas de Don Quijote a nuestra casa, batas rosas y pezones de corcho, “yo nuncas” abochornantes, enfados arreglados (y a medio arreglar también), abrazos que por unos instantes logran parar el tiempo, alguna que otra cobarde lágrima que finalmente se vio vencida por sonrisas y miradas de complicidad que sólo los mejores amigos consiguen regalar…

Ahora, con la llegada de la Navidad, toca cobijarse en el cálido seno que la familia nos ofrece, pegarnos las mayores comilonas del año y cambiar de agujero el cinturón y por supuesto terminar de escribir la carta a los Reyes quien aún no lo haya hecho.
Este año a mí ya me han traído lo que escribí en mi carta…
Espero que vosotr@s tengáis tanta suerte como he tenido yo.

Felices fiestas