sábado, 18 de abril de 2009

Iremos metiendo goles

Ya hemos vuelto de Semana Santa, y ahora toca retomar las clases con normalidad. Las prácticas las hemos finiquitado, y muchos profesores nos esperan ansiosos en sus aulas, pero hemos decidido hacer de nuestro horario semanal una mezcla de clases y voluntariado en Vieiro Centro de Día, para así hacer algo productivo por las mañanas. Y es que hay algunas materias infumables, y para no ir a clase y quedarnos jugando al Pro y levantándonos a las tantas, decidimos madrugar como si fuésemos a clase para poder desayunar con nuestros ya tan queridos despojitos sociales (siempre con cariño).

Además ahora estamos intentando movilizar un poco Vieiro, que se hagan más actividades, así que nos estrujamos un poco el coco, lo exprimimos bien y aprovechamos las pequeñas gotitas-idea que salen de él. Parece que la iniciativa del equipo de fútbol va a salir adelante: Cruz roja nos deja uniformes y nos consigue botas, el pabellón nos lo presta una residencia universitaria los miércoles un par de horas ¡y hasta tenemos nombre!: Vieiro Fúrbol Clú. ¡Además a la gente se la ve motivada, porque en sólo un día y medio ya casi 5 personas se han anotado al equipo!

Ahora sólo nos queda entrenar un poquillo y machacar a esos chulos de La Casa Encantada (presos) y a la UMAD (drogodependientes), aunque con estos últimos no sé si podremos, porque si no hacen controles antidopping mal lo llevamos contra los cocainómanos xD. Ya véis, lo mejor de cada casa jugando al fútbol.

A ver si, como se me está ocurriendo ahora, podemos jugar contra algún otro sector de la sociedad que no esté tan excluído, como por ejemplo algún equipo de alguna residencia universitaria, y así hacemos que se vayan conociendo un poquito más a estas personas y se vayan dejando los prejuicios en el banquillo y que no sean, al menos durante 90 minutos, las ovejas negras de Santiago y se vean y los vean como las personas normales y corrientes que son.

A ver si sale algo bueno de esta iniciativa, la gente va a jugar, y no se matan entre ellos. Por si las moscas Cruz Roja también nos presta un enfermero para cada partido que juguemos, supongo que por las lesiones y los navajaz... las lesiones.

Dame una V,
Dame una I,
Dame una E,
Dame una I,
Dame una R,
Dame una O,
¡VIEIRO!

Por cierto, el de la foto es la mascota del equipo.

martes, 14 de abril de 2009

“…Diez, cien y mil Centros Sociales…”


"Si te gusta el dulce tintineo del despertador cada mañana…
Si te enternece el calor humano del metro…
Si te divierte tu trabajo cada día nuevo y estimulante…
Si te alegran las noticias cotidianas de que el mundo va cada vez mejor…
¡No sigas leyendo!

¡Que no te engañen! Soñar no es gratis, pero puede merecer la pena, ¿me acompañas?
¿Qué pasaría si okupáramos estas líneas en blanco, y todas las líneas que quedan por escribir en esta ciudad triste?

¿Y si okupáramos con colores lo que el daltonismo nos quita día a día, minuto a minuto, calle a calle, y que callaran los ruidos y los silencios y okuparan las músicas, las risas, las razas, los roces, las piedras y las verdades el lugar que les corresponde, que es de todas y de todos?

¿Y si okupáramos con caricias lo que a golpes se vacía, con besos lo que con mentiras se llena, pero también con gritos donde ni las insulsas canciones de amor pueden escapar a su propia banalidad y donde el blanco de la camisa del anuncio es la mejor metáfora de la vida que llevamos, impoluta, aburrida, perfectamente monótona…?

¿Y si nos okupáramos de nuestras vidas descuidadas, de nuestras horas de sueño, de la alegría y del sexo con cariño?

¿Y si nos okupáramos del trabajo al que nos obliga el mundo, por nosotras mismas pero también por ti, porque el futuro está en juego? ¿y si mi futuro fuera también el tuyo?

¿Y si desalojáramos el trabajo inservible, estúpido, repetitivo, desquiciante, estresante, impuesto por el coche, las copas o la hipoteca?
¿Y si desalojáramos dolores y obligaciones impuestas, desalojáramos soledades y también los miedos a lo nuevo, a lo diferente, a mirarnos a la cara, porque soy parte de tí, y tú eres parte de mí?

¿Y si desalojáramos palacios y cuarteles, desalojáramos cárceles y centros comerciales, desalojáramos envidias, egoísmos e iglesias?

Porque con cada nuevo centro social, brota una granada en el suelo estéril del cemento, un oasis de liberación, cuyos muros son sus propias cadenas, que han de terminar derribándose.

Por eso, necesito, necesitas y necesitamos diez, cien y mil centros sociales.

Ocupemos, preocupemos y recuperemos nuestra vida, aunque no vayamos a salir vivas de ella…"


Parece que ahora nos toca sumergirnos gracias a Educación Popular en otro nuevo mundo desconocido: el movimiento Okupa. Okupamientos, crestas, perros y flautas y desalojamientos finalmente, es de lo poco que conocemos de esta subcultura que nos es tan desconocida y que sin embargargo tod@s nosotr@s sabemos dónde se encuentra alguno de estos Centros Sociales Okupados.
Ya ha habido reparto de tareas, ahora toca buscar un poco de teoría e historia y rápidamente salir a la calle a ver quiénes son estos crestudos perrofláuticos que nos cruzamos por la calle todos los días.

¡Encantado de conocerles!