
Ayer tocó jornada prisionera. Y digo prisionera en dos sentidos: hablamos de la labor del educador social en las penitenciarías y estuvimos encerrados en un aula 7 horas prisioneros. Y fue un día muy productivo, porque me ha servido para aprender cosas nuevas de las cárceles que no sabía (que no era mucho) y para saber con certeza que o quiero formar parte del cinismo e hipocresía que las cárceles representan en muchos aspectos de su funcionamiento. Comencemos pues…
El Estado acepta las segundas oportunidades, prueba de ello son los programas reeducativos y de inserción social que se muestran en los boletines carcelarios. También castiga el ojo por ojo como arma de justicia y que ésta debemos dejarla en sus manos. Y una de las tantas medidas que tiene de justicia es la cárcel. Ein embargo encontramos que una de las finalidades de la cárcel, tan importante como la reeducación o la reinserción, es castigar a la persona que infringe la ley con la exclusión social y la pérdida de su libertad. Es decir, no es el robo de su libertad ni tampoco su situación de soledad un medio para la reeducación y formación de ciudadan@s “legales” que puedan reinsertarse, no, es una venganza porque por lo que yo entiendo esto no es más que un “tú has hecho mal, ahora te lo haremos a ti” a gran escala y justificado en un boletín carcelario oficial del estado. Luego se lamentan de que en la calle mande la ley del más fuerte o del “ahora te vas a enterar…”, y es lógico que lo hagan. Lo que no lo es, es que no se predique con el ejemplo. Es, sin ir más lejos, como una madre reprochándole a su hija haberse pegado con una amiga mientras le da cachetes en el culo y le grita “¡¡¡NO-SE-PEGA!!!”
Otro motivo que me ha convencido para no creer en el sistema penitenciario es que hemos podido comprobar que existen penas carcelarias que tienen como extra el retiro del derecho a voto. Clara violación del Art. 21.1 de los DDHH.
Bravo, genial, tres hurras por la justicia… ¿pero cómo se pueden violar de este modo los derechos más inescrutables del ciudadano? ¿Se le puede denegar a alguien la participación política? Es más, ¿no es esto una completa violación de la democracia que dicen que nos rige? Si niegan la participación de aunque sea una ínfima parte de la población, esta democracia tendrá que dejar de llamarse así, pues dejará de serlo. No creo que exista ningún delito lo suficientemente inhumano como para hacer eximir al sujeto delincuente de su participación en la ordenación política en que se contextualice. Ni tan siquiera hoy por hoy al Tío Paco se le debería retirar su derecho a voto, si siguiese vivo, claro está, porque aun insolente y tirano, seguiría siendo un ciudadano más.
¿Y qué me decís de que se le pueda negar el derecho a estudiar a un interno? ¿No es un escándalo también? Hombre, por dios, que es otra violación clarísima de los DDHH, especialmente de Art 26.1 y Art 26.2. Educación, formal, no formal e informal, de todos los tipos: es la clave de la libertad interior, social y personal.
Visto lo visto, yo ya no quiero saber nada de participar en una justicia tan injusta. Y me da la impresión de que esto no es más que la puntita de un iceberg de leyes que deberían ser ilegales. Yo creo en un sistema reeducativo, que crea en las segundas y terceras oportunidades, y si hacen falta más, pues más, porque yo soy de los que creen que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Y si hace falta la reinserción en la sociedad, que sea una inserción desde la misma, no desde dentro de unos muros practicando habilidades sociales que de poco o nada sirven para quien pasa tantos años ahí dentro que cuando sale ya no reconoce ni la libertad ni la sociedad que él o ella recordaba. Y a quien me diga que esto no es posible, que una cárcel es un recinto cerrado y que hay que trabajar desde ahí dentro y que cada uno de los presos y presas debe pagar por el daño causado, y que soy, a fin de cuentas, un soñador, yo el digo que se pare a pensar en sus propias ideas y valores, que piense si nunca a tropezado más veces de las que debería y que si finalmente cree en los Derechos Humanos o en el ojo por ojo. Creo en la reeducación, en las segundas oportunidades y en la inserción social. Creo que las personas pueden cambiar, pero lo que no creo es que un castigo sea el medio para lograrlo. La buena educación sí que lo es.
Y bien visto creo que ni siquiera necesito pensar en por qué creo en esto. Soy estudiante de Educación Social y creo que todo el mundo puede cambiar, y si no fuese así me desmatricularía inmediatamente y me metería a funcionario de seguridad de prisiones.
Justicia sí, pero que sea justa, por favor.


Entiendo tus ideales y los comparto sólo en parte. Los comparto como Ideal, como algo a lo que hay que tender, a lo que hay que llegar. Que debe inspirar nuestros actos, nuestras acciones.
ResponderEliminarPero no todo el mundo está dispuesto a cambiar. No todo el mundo quiere "reinsertarse". Hay personas que se ven en la cárcel por delitos que podríamos considerar menores, o intrascendentes (pequeños robos, menudeo de droga, errores de juventud...) y que en la cárcel, lejos de recuperar su dignidad ciudadana, caen en la convicción de que la sociedad les ha maltratado y vuelven contra la sociedad su enfado y su agresividad. Para esas personas la cárcel y sus métodos suelen ser contraproducentes.
No obstante, hay otro tipo de delincuentes (maltratadores, pederastas, terroristas, asesinos a sueldo, mafiosos, etc.) que no merecen, mientras no se invente otra cosa (aparte de la pena de muerte) que permanecer privados de libertad y de sus derechos como ciudadanos entanto en cuanto no respeten ellos mismos los derechos de las demás personas.
Porque, dime: cuando un delincuente de esta clase, con delitos tan graves, es hallado culpable de esos delitos, ¿qué podemos hacer con él? ¿Regañarle y decirle que sea la última vez?
Otra cosa es que, una vez en la cárcel, no se le someta a programas de reeducación social, garantizados por la por medio de los mecanismos apropiados, controlados por la propia sociedad.
Esta es mi opinión y me gustaría aprender de otras formas de ver las cosas.
Buen comentario. Yo, al igual que tú, también creo en lo que acabas de decir. Lo único es que yo parto de la idea preconcebida de que el pederasta, el violador o el asesino no son un problema: ellos son los que tienen un problema, pues considero que además de que muchos de ellos han llegado a su situación actual por su contexto familiar y social (quiero con esto decir que no creo que sean únicos protagonistas de su problemática), hay también quien, como yo creo, tiene algo que tal vez no funcione correctamente en su cabeza, y por lo tanto hay que ayudarle. Si bien el problema que tiene no es totalmente corregible, bien se podrá mejorar su condición, y por tanto comportamiento. Creo con ello que inconscientemente clasifico a los violadores de la ley en 2 niveles: el de los ladrones, traficantes, etc... que considero que a fin de cuentas lo hacen porque necesitan el dinero o son unos obsesos del lujo, y el nivel de los violadores, pederastas y asesinos, que creo que tiene que haber alguna razón para sus actuaciones, ya no lucrativas. Tal vez sea demasiado presuponer que el ser humano es bueno por naturaleza, pero yo lo quiero creer así. Por eso pienso que el desviado a fin de cuentas no es más que o un producto social o un enfermo.
ResponderEliminarNo creo que haya ni siquiera que tratarles de igual, pues son diferentes. Un ser despiadado y violento no es igual que los demás: tiene un problema. A este tipo de personas (violadores, asesinos y demás), sí creo que se debería trabajar más profundamente con ellos, puesto que tienen un problema más agravado y necesitan de nuestra ayuda. No creo que nadie deba ser penado con la pérdida de su propia libertad, como fin, lo que sí creo es en que sea como medio para lograr su reeducación.
¿y para la gente que no quiere cambiar, no quiere reeducarse y no quiere formar parte de ningun programa? Pues sinceramente ni idea, pero tal vez no se hayan dado cuenta del problema que padecen, al igual que les pasa a muchos toxicómanos, que no creen tener un problema y hay que tratar de hacerles ver su situacion e incentivar su cambio.
Gracias por tu comentario, Claudio, da vidilla al blog el contraste de pensamientos.
Hola!! Hace muchísimo que no sé de ti, me imagino que estarás con exámenes como yo...
ResponderEliminarLeía el texto y lo que pensaba era exactamente lo que dijisteis luego. Un ladrón de poca monta no se puede ver en la cárcel por un error que ha cometido. Pienso que la cárcel es, en muchos casos, catalizadora de posibles crímenes que se pueden cometer luego, Es igual que los menores de edad; si los internas en un centro de menores, normalmente ya los tienes perdidos... Pero otra cosa es un violador, un asesino, un pederasta, etc... si tienen un problema, por lo menos mientras lo resuelven tienen que estar controlados, porque son un peligro real... Y si no lo tienen, que se hace con ellos?
Que ese es otro tema. La sociedad acepta fácilmente los castigos impuestos a los presos porque aumenta su propia sensación de seguridad. Puede parecer (y en muchos casos lo es) un poco egoísta, pero siempre preferimos que quien nos puede hacer daño no tenga posibilidades... Ése es un poco el problema de fondo, no? No es un tema de leyes represivas, si no de que la gente se sienta más segura.
Me parece, eso sí, fatal lo de que se les retire el derecho al voto... no sabía que eso se podía hacer la verdad... sabes perfectamente que dentro de unos días voy a empezar nueva campaña similar a la de las generales (xD) el otro día Julia me dijo que votaba lo que dijera yo, que ella no tenía mucha idea y yo ya: no, no, no, no, no es justo que yo tenga dos votos! jeje, me he comprometido a explicarle un poco, pero igual me vendría bien un poco de tu punto de vista, si quieres, pa que sea lo mas objetivo posible.
Sinceramente creo que lo más importante para acabar con el drama de las cárceles no es tanto atacando las leyes que lo rigen, pues la sociedad no lo aceptaría, si no cambiando la educación que tenemos, que es donde empieza todo. Porque, por regla general, la gente que comete esos delitos de segundo nivel, son personas fracasadas en ése ámbito... Pero me imagino que, como educador que eres, no te estaré diciendo nada nuevo xDD
Por cierto,no me puedo reprimir: inescrutable es que no se puede escrutar, o sea, que no se puede ver o conocer. Los designios del Señor son inescrutables= no los podemos conocer. aunque ya me imagino que querrías decir derechos indiscutibles xDD
¿Cuando terminas los exámenes?